# 05. “Los memes con los memes”

Los memes aparentan brotar de manera espontánea y expandirse como plagas naturalmente.  Parecería, como diría  el filósofo greco-francés, Cornelius Castoriadis  “lo que la imaginación humana crea, lo crea de la nada o ex nihilo”. “Creación significa aquí creación ex nihilo, la conjunción en un hacer-ser de una forma que no estaba allí, la creación de nuevas formas de ser.”(Castoriadis. 2001) 

François Jost  es un semiótico franco. No sólo por su honestidad intelectual sino por ser oriundo de Estrasburgo, Francia. En su libro “Dígalo con memes, de la parodia al mundo digital” (2023) logra darle forma a este objeto de estudio que parece tan infinito como  inabarcable. Consigue reducir a sólo una trilogía, el número de reglas para la creación de memes. La primera consiste en una situación hipotética asociada a una imagen que la lectura literal no permite imaginar. El segundo método es la “lectura prosaica de una imagen sagrada”. Tal es el caso de unos de los ejemplos de los que se ocupa el libro que es el meme generado en base a la imagen de “La última cena” de Leonardo Da Vinci. Y la tercera regla, que también puede ser uno de los mecanismos del chiste, es la del “efecto sin proporción con sus causas”.

Pero más allá de estas reglas, la viralidad es la esencia del meme. “Si un meme llega a internet pero no es visto por nadie no es un meme.” Pero, por otro lado,  “(…) todo lo que es viral, no es un meme”.

Bradley E. Wiggins,  profesor y jefe del Departamento de Comunicación de la Webster Vienna Private University. En su libro “El Poder De Los Memes: Ideología, Semiótica e  Intertextualidad”( editado por Apersand, 2024),  propone considerarlos como un  “género” dentro de la  comunicación para poder tomarlos como objetos de estudio. Y así poder deconstruir sus prácticas ideológicas. 

En la actualidad no existe ningún evento importante ni personaje público que esté libre de memes. Y así como afirma Wiggins: mantienen entre sí, “una relación recursiva”. “Son conversaciones continuas entre miembros de una cultura digital participativa.”  Su gracia, a veces se puede dar por la repetición hasta el hartazgo, como el caso del meme del mes de Julio (Iglesias). También por la capacidad de ser remixados. Y de adaptarlos a diferentes contextos para que encajen en cualquier situación. 
  Entonces se puede concluir que pocos memes se crean “ex nihilo”. Dependen de un entorno, de una circunstancia o situación que los hacen  virales y visibles. No nacen de un repollo. Ni surgen de la nada. Esto es todo. 

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